Palabras y Significados

Ayer me invitaron a dar una charla sobre un concepto en el que he estado trabajando durante algún tiempo, y que no todo el mundo conoce. La «Inspiración Porno». Concepto que proviene del término inglés «inspirational porn» y que también podría traducirse como porno inspiracional. El próximo 20 de noviembre vuelvo a repetirla en un Congreso en Valdepeñas. En resumidas cuentas, hablamos de inspiración porno cuando se cosifica a un colectivo en detrimento del otro. En este caso, es cuando se hace mención a que las personas con discapacidad somos «superhéroes» por hacer lo que hacemos, sin mirar a que las barreras ante las que se encuentran las personas con discapacidad vienen impuestas por la sociedad «sin discapacidad», que nos miran bajo el prisma de un falso parche de bondad o superioridad moral. En resumen: se dice que una persona es inspiradora sólo por el hecho de tener una discapacidad, y no por las muchas cualidades, virtudes y habilidades que pueda tener.

Cuando presenté a la coordinadora de la jornada el título de la ponencia, la aparición de la palabra «porno», hizo que saltaran todas las alarmas. Amablemente me pidieron que si podía avanzar un poco el contenido de la charla para «tranquilizar» a los asistentes inscritos que se habían «preocupado» al ver el nombre de mi charla. ¡Por supuesto, dije! Y les facilité una explicación de porqué este concepto, y de qué iba a hablar. Grata respuesta por parte de los asistentes tras los 40 minutos de conferencia.

Tenemos miedo de las palabras. Cuando conocemos un término, lo asignamos con un significado y con él nos quedamos y configuramos, visualizamos, estructuramos nuestra idea preconcebida sobre dicho concepto. Y nos cuesta abrirnos a otras posibles interpretaciones que éste pueda significar. Nos olvidamos de la semántica. Hay que explicar el significado contextual de la palabra o expresión. No vale una definición o explicación genérica que no se ajuste al sentido del texto.

Quizás deberíamos perder el miedo a ver sin entender. A leer sin explicar. A comprender sin interpretar el significado de las cosas.

Costuras

Hacía mucho tiempo que no le dedicábamos tanto tiempo a hacer compras en un centro comercial de El Corte Inglés. Normalmente, bajamos al supermercado y al Rincón del Gourmet, compramos lo que necesitamos, y listo. Pero a recorrer las plantas y ver qué se cuece (y los precios), de este gigante con pies de plomo, no. Y ayer, por compras que teníamos que hacer allí sí o sí, pues estuvimos casi tres horas perdiéndonos por el centro del Paseo de la Castellana. ¡Y digo bien, perdiéndonos!

El fundador de ECI, Ramón Areces, siempre dijo que se quedó fascinado la primera vez que vio las escaleras mecánicas de MACY´S (que aún se mantienen intactas en las subidas y bajas del edificio central de la calle 34). Y ahora, más que nunca, ECI parece MACY´S. Desde que fui por primera vez a New York en el año 2000, recuerdo perfectamente, esto: MACY´S en obras . La situación de cambio constante, de crisis, de evolución y de cambio de paradigma, ha generado que ECI también este en constantes reformas. Cambios, obras, techos desnudos, plantas que desaparecen, secciones que cambian, un poco de aquí, otro de allá… ¡Costuras de un Frankenstein que se tambalea en cada paso!

Fueron los más grandes. Únicos. Líderes indiscutibles. Centro del Universo en España. Referencia. Pero primero Inditex, y luego otros gigantes del retail y del sector del comercio, fueron apagando su llama hasta que Amazon se encargó de extinguirla. Casi. Tardaron en reaccionar. ¡Somos leyenda, historia, y la gente no nos va a olvidar! -debieron pensar sus mandamases. Ahora están padeciendo el síndrome de Ganser.

Como Ave Fénix zarandean sus posibilidades vendiendo, alquilando, entrando en el sector del turismo, de los seguros… Prueba, error, acierto… Siguen cosiendo su Quilt con retazos, dibujando un patchwork unido de costuras efímeras. ¿Qué futuro les depara? Por el bien de sus profesionales, espero que el más prometedor.

Enseñar y Aprender

Ayer terminé mi última sesión formativa de este año 202, a alumnos/as del Máster en Gestión de RRHH en la Empresa de EAE Business School. En esta edición he tenido 16 profesionales acompañándome. Muchos de ellos/as con el objetivo de REINVENTARSE profesionalmente, preparándose para el salto desde otras disciplinas y desempeños profesionales, al apasionante mundo de la gestión de Personas y Talento. Un grupo fantástico, muy interesado y comprometido. ¡Gracias por vuestro interés en APRENDER!

Anoche, después de casi 4 años sin vernos, vinieron a cenar a casa Pilar y Jaime. Después de ponernos al día con nuestras historias personales y profesionales (si bien siempre hemos estado en contacto), empezaron a surgir un montón de interesantes temas que nos llevaron hasta las 2 de la madrugada… ¡Y aún podríamos seguir charlando! Uno de ellos fue sobre el papel que los profesores asociados tenemos para ENSEÑAR a los alumnos/as de educación universitaria y/o profesional (Máster, Postgrados, etc.).

Si hay algo que siempre he valorado y agradecido es que me enseñen, no me adoctrinen o me formen. Enseñar es mucho más. Es bajar a la tierra. Es subir una realidad. Es poner entre el alumno/a y la teoría los hechos, la práctica ante una materia que, a veces, puede arrastrar a un pozo de tedio, desinterés, apatía y abandono.

Estamos viendo una serie de televisión en Disney+ que os recomiendo, «Genius» y la primera temporada se centra en la figura de Albert Einstein. El profesor Einstein odiaba las clases magistrales. Su pasión era enseñar fuera del entorno rígido y sobrio del mundo académico. Su obsesión era enseñar sus complicadas teorías para que el otro las pudiera aprender y transferirlas con pasión.

Paulo Freire dijo que:

«Enseñar no es transferir conocimiento, es crear la posibilidad de producirlo»

Paulo Freire

Me gusta ENSEÑAR. Para APRENDER. Yo, el primero.

Pornografía del Sufrimiento

La primera vez que oí esta expresión fue en boca de mi admirada Mabel Lozano, cuando nos explicaba a Fran y a mi, en uno de los maravillosos almuerzos en el jardín de su casa, que ella no hincaba el diente en el sufrimiento de las protagonistas de sus documentales (y mira que son historias tremendas). Mabel se limita a reflejar una situación. Sin exprimir el dolor de las mujeres. No hacía falta. Solo el relato de sus vidas ya es de por si un pinchazo en el centro del corazón.

La erupción del volcán de la isla de La Palma, ha vuelto a sacar a la calles a los aliados del sufrimiento en directo. Los reporteros se afanaban por buscar a esa familia que había perdido todo por la lava, estrujando su dolor y su pena para ganar audiencias. ¡Hasta les hacía mirar cómo la «colada roja» engullía sus pertenencias, sus vidas, sus historias y sus recuerdos! Y seguían apuñalando con sus cámaras y micrófonos su último aliento de desesperación. Cada lágrima en directo era un espectador más.

¿Es esto información? Afortunadamente, la Televisión Canaria emitió un comunicado ayer diciendo que no iban a sacar a las familias que, tras perderlo todo, estaban sufriendo su dolor en polideportivos o residencias provisionales. ¡Aún quedan medios con un poco de dignidad!

Vuelta al Cole

Pues si, parece que fue ayer. El tiempo pasa volando, estés o no ocupado. Madrugues o trasnoches. Trabajes o disfrutes de tus vacaciones. Las hojas del calendario se caen como manzanas cuando están maduras. Han pasado 50 días desde que escribí el último post antes de comenzar las vacaciones… ¡Y ni me he enterado! Lo único que se ha dado notable cuenta, ha sido el extracto de las tarjetas de crédito… ¡Uf! Pero como diría mi abuela: ¡Sarna con gusto, no pica!

Despertador, desayuno, ducha, mochila con la fruta y el almuerzo, son los imprescindibles de cada mañana. Reencuentro con los compañeros. Amigos que algunos se van, pero la mayoría vuelven. Correos electrónicos, TEAMS, llamadas… El flujo que no cesa. Los más pequeños de la casa miran con recelo al mes de septiembre. ¡La vuelta al cole! La cara y la cruz en formato para todos los públicos. Las calles retoman su actividad. El mundo despierta al suave letargo del verano. Todo se mueve más deprisa.

Ahora debemos encontrar el tiempo para leer, para hacer deporte, para escribir, para ver series, para ir de excursión, para quedar con los amigos y la familia. Lo que durante estos 50 días ha sido primario, pasa a ser secundario. Tan sólo espero que estos actores de segunda fila, que apenas se asoman y tienen relevancia en la trama de la acción, puedan ocupar un primer plano y brillar como estrellas entre el firmamento del trabajo.

¡Feliz y dulce vuelta al cole!