Ajedrez

La reina ha jugado su partida. Ha lanzado su ofensiva protegida por sus torres y alfiles. Algun@s han caído. Otr@s siguen su estrategia. El tablero está carcomido por el tiempo. Enfermo y descolorido. El rey, abrumado por sus erróneos movimiento, comienza a enrocarse en el lado de su tablero. Ambos ponen las piezas a los pies de sus caballos. Y mientras tanto, los peones, caen como moscas abatidos por el cansancio, el enfado, la ignominia y el desdén. Son solo piezas de un juego en el que gana uno y pierden los demás.

Ajedrez post de @JgAmago en #ReinventarseBlog con imagen vía Unsplash.
Imagen de Ravi Kumar en Unsplash

Las casillas blancas son rojas. Las negras siguen manteniendo el color del luto. ¡Hoy han sido 135, ayer 117, mañana…! Da igual. El rey y la reina siguen su carrera hacia el jaque mate. Sólo importa eso. Ya lo dijo Bobby Fisher:

“El ajedrez es una guerra sobre un tablero. El objetivo es aplastar la mente del adversario”.

Bobby Fischer

Modo #Off

Este verano no va a ser igual. Como tampoco lo fue el final del invierno, o la primavera… ¡Ni lo será el otoño que viene! Ha sido, es y será un año raro en un mundo raro (como cantaba Chavela). Este es mi último post antes de iniciar unos días de descanso. No puedo decir que esté “cansado” como otros años, en los que el trabajo más los eventos me dejan agotado físicamente. No. Pero este año tod@s hemos sufrido y estamos arrastrando el agotamiento mental y anímico de la pandemia y el confinamiento. Y ahí lo vamos a llevar. Por que el que tengamos que bajar a la playa, ir al campo, o pasear por una ciudad buscando una sombra con la mascarilla, nos va a seguir recordando que no es normal. ¡Y afortunados por “poder”, que otras familias o personas, ni pueden! Que esta “nueva normalidad” (a la que ya le dediqué un post), es una anomalía de la nueva realidad. Y que, o sabemos vivir con ella, o volveremos a las cavernas. Parece ser que hay gente egoísta que no lo entiende. Arderán en el infierno y nos llevarán con ellos.

Modo Off post de @JgAmago en #ReinventarseBlog
Imagen de Macau Photo Agency en Unsplash

Cambiaremos de escenario. Pero no de obra de teatro, ni de película o serie de televisión. Seguiremos viviendo nuestra realidad mientras seguimos siendo espectadores con horror, preocupación (y un rayo de esperanza), a que el virus no acabe con nosotros, sino nosotros con él. Volveremos a las calles. Si. Pero como el que vuelve a comer dulce tras la “operación bikini“: con gusto supremo, pero con una pizca de remordimiento.

¡Feliz Verano a tod@s! 😉

Cartas para la abuela

Durante los largos días del confinamiento, cada uno ha intentado encontrar un momento para hacer algo diferente, salir de la monotonía, y no volverse loco. Unos ejercicio en casa, otros cocinar, muchos dedicar tiempo a leer, estudiar… ¡Otros a escribir! Y, para aquell@s lectores que aún no le conozcais, quiero presentaros a mi amigo Gonzalo, que cada día de este tortuoso confinamiento (y aún continúa escribiendo), nos ha compartido desde su página de Facebook y su perfil de Instagram unas maravillosas misivas a su abuela, que vive en el pueblo de Cariño, en Galicia, para tranquilizarla por todo lo que estábamos pasando en Madrid (y resto de España, por supuesto), durante la pandemia del COVID-19. ¡¡Hasta la Voz de Galicia se hizo eco de esta correspondencia virtual en este artículo publicado el 6 de abril!!

Cartas para la abuela post de @JgAmago en #ReInventarseBlog
Imagen de Joanna Kosinska en Unsplash

Gonzalo cada día sin faltar a su cita con la abuela, ha ido contando, en un diario de situaciones reales, anécdotas, vivencias y reflexiones, cómo lo estaba pasando desde su casa en el Barrio de Las Letras de Madrid. Su salón/dormitorio, su balcón, han sido las atalayas de esta tierna correspondencia llena de anécdotas y detalles, que han ido quitando hierro a la preocupación de su abuela que, desde la distancia, y quizás sin comprender muy bien lo que estabamos pasando, temía por su nieto. Madrid era un lugar infectado. Tod@s teníamos miedo. Desde la distancia, la preocupación siempre suma enteros.

Con ternura, humor, rabia, cinismo, mala leche -a veces-, cariño, comprensión, desesperanza, tristeza, moriña… Gon nos ha hecho reir, llorar, sonreír, ilusionar, abrazar, quedarnos en casa, cabrearnos, solidarizarnos, soñar… Y desear con pasión visitar su pueblo, Cariño.

Gracias Gon. Y recuerda que este miércoles, invito yo 😉

De 0 a 100

No tengo carnét de conducir. Nunca me ha apetecido sacármelo, ni -afortunadamente, lo he necesitado. Ni fue una prioridad en mi adolescencia, ni es una tarea pendiente ahora en mi madurez. Simplemente no estaba (ni está), en mis prioridades. Pero recuerdo que en casa, cuando mis hermanos buscaban coche para comprarse, o mi padre decidía cambiar el que teníamos (siempre de la marca Renault), rápido buscaban en los catálogos la referencia de lo que tardaba el automovil en ponerse de 0 a 100 kilómetros por hora. “Aceleración: de 0 a 100 en 5,8 segundos”.

En esta semana, los españoles nunca hemos estado más pendientes de si pasábamos o no de 0 a 100. O mejor, de la fase 0 a la fase 1. Y en esta ocasión, el coche se ha quedado sin venderse en Madrid y otras ciudades de España.

De 0 a 100, post de @JgAmago en #ReInventarse #blog personal
Imagen de Chris Liverani en Unsplash

Derecha contra izquierza. Los del “medio” dejan de mirar a un lado y comienza a arrimar la cebolleta a los otros, porque están viendo que los unos se radicalizan… La calle enfrentada. Los balcones se enmudecen unos a otros con aplausos vs caceroladas vs gritos vs amenazas. Y enconados en posturas enfrentadas, llegan los más “humildes” y dan ejemplo:

“En una pandemia no hay culpables, sólo víctimas”

Tomás Guitarte, diputado de “Teruel Existe” el 10/04/2020

“Nosotros, señorías, apoyaremos la prórroga del estado de alarma. Y lo haremos porque así lo recomienda el comité científico principalmente”

Tomás Guitarte, diputado de “Teruel Existe” el 7/05/2020

Pero estas lecciones se quedan en un escenario denostado y desgastado por la propia naturaleza de sus habitantes. La “casa del pueblo”, el ágora en la que toman posesión los representates de los ciudadanos y ciudadanas de este país (o paisanaje, como diría el gran Forges), es una Rue del Percebe (gracias maestro Ibañez por esos momentos de historia e historietas sin parangón), a la que le falta humor e inteligencia. Sobran hiel y personalismos.

A este país, le faltan muchos Ibañez y Forges, y le sobran demasiados Esteso y Pajares.

(Ir)Responsabilidad Compartida

Ayer comenzó para algunos/as, el comienzo de la cuenta atrás. El desconfinamiento llegó para los mayores de 14 años que no tenemos ni hijos, ni perros, que estábamos en casa, y cuya salida al exterior se remitía a bajar la basura o a ir al supermercado (eso si, con responsabilidad y por necesidad).

Ayer se dio el pistoletazo de salida y la posibilidad se convirtió en necesidad y urgencia, lo que desbordó las predicciones. Mi marido y yo salimos de 20 a 21 horas (distrito de Arganzuela, Madrid), y nos volvimos, por que las calles del barrio parecían la Gran Vía en un día de Navidad. Gente que salía sin mascarilla. Personas que se paraban en corrillos en la acera, bloqueando el paso de los que salimos a caminar. Abrazos, besos y efusividad. Adolescentes pegados al movil (¿pero no habéis tenidos suficiente móvil en casa?), y en grupitos de amigos ji ji, ja ja… ¡Y sin mascarilla! Bicis timbrando a los peatones que iban por la acera, skateboards y patinetes zumbando alrededor… Personas que decían que ya habían salido esta mañana, pero que ahora hacía muy buena tarde… WTF! Runners a lo suyo, que bastante tienen con ponerse de nuevo en forma. ¡Y los parques cerrados a cal y canto! (lo que habría evitado este colapso de transeuntes que salen a la jungla tras muchos días de encierro en nuestras jaulas de cemento). ¿Irresponsabilidad Compartida?

(Ir)Responsabilidad Compartida post de @JgAmago en #ReInventarse
Imagen de Edwin Hooper en Unsplash

El concepto de responsabilidad compartida lo tenía vinculado al mundo de la empresa y su RSE/RSC, y lo definen como:

Los modelos de responsabilidad compartida promueven que las personas se ilusionen y disfruten con nuevos retos, adquiriendo competencias de alta calidad que les proporcionen los recursos necesarios para desarrollar su capacidad de liderar y de tomar decisiones, impulsando su papel como creadores de conocimiento dentro de la organización.

Pero buscando referencias para escribir esta reflexión, he encontrado esta cita de Karen Barad, Profesora, Historiadora y Filósofa especializada en Feminismo que define la responsabilidad compartida del individuo/a como:

… “un acto de intra-dependencia, es una consciencia de esta conexión, es compartida entre todas las partes del sujeto “relación” y es consciencia de cómo ponemos o quitamos estas barreras y fronteras para decidir qué es importante, qué no es importante, qué cosas decido tener en cuenta y cuáles no, a la hora de tomar decisiones sobre mis actos sabiendo que estoy afectando y soy afectado/a por mi entorno y mis relaciones”.

Karen Barad, Barad, Karen (Spring 2003). “Posthumanist performativity: toward an understanding of how matter comes to matter”

El entorno nos facilita ser sociales y sociables. Pero también nos embrutece, envilece y genera invidualismo. En este puzzle de responsabilidad compartida por decenas de piezas que entran en juego, no conseguiremos la foto final si una de ellas no encaja. Deberíamos desaprender para aprender. Crear nuevos escenarios de colaboración responsable y construir un nuevo entorno que nos ponga rumbo a hacia esa “nueva normalidad”.