La Fortaleza

Abdullah nunca había ido al cine. Mirka no sabía lo que era el metro. Dasha se quedó sorprendida de la magia de los fuegos artificiales. ¡Pero también se asustó! Valerio alucinó la primera vez que vio la mar. Aunque parezca mentira, por que es verdad, hay muchas personas que ni han visto, ni vivido, ni experimentado o alcanzado la mayoría de las cosas que el resto de las personas. Y no es necesario irse a países menos desarrollados, o a dictaduras, o a lugares más remotos. No. Hace poco conocí a una persona que no había visto NUNCA el mar. Somos afortunados/as y aún así, algunos deciden vivir en la ignorancia de sabedores y conocedores del todo, sin apenas salir de su cascarón. El problema es cuando el «yo» es el único mundo que conocemos.

Damos por hecho ciertas realidades que, ni de lejos, son probadas. Creemos que lo sabemos «casi» todo. Pero sé que no sabemos «casi» nada. Partimos de nuestras experiencias (buenas, malas, regulares), para edificarnos nuestro cocoon y desde esa plataforma, mirar al entorno, e intentar vivir experiencias positivas que fortalezcan nuestra burbuja. Ya vendrás las malas. Esas intentamos no buscarlas. Pero a veces llegan.

Leer. Aprender. Conocer. Mirar. Ver. Escuchar. Descubrir… ¿Qué mas se le puede pedir a la vida? Eso es estar vivo. Romper la burbuja que nos rodea y calarse hasta los huesos.

No se trata de derribar la fortaleza, sino de bajar el puente levadizo para permitir entrar en tu morada, algún que otro turista más.