Tú me das, yo te quito

Llevamos una semana de circo. Donde dije “digo”, digo “Diego” y ya ni me acuerdo si lo dije… Esto es lo que concluyen muchos negociadores de las mesas políticas que en estos días se han repartido el derecho a gobernar. El poder manda. Lo controla todo.

Los políticos nacionales nos han dado una lección sobre la supervivencia inmoral: todo por el sillón. ¡Ojo! Que yo estoy a favor de las negociaciones, del diálogo, de la consulta, de ceder sin pedir nada a cambio, sin condiciones, con el único interés del bien general. Ahora bien, ¿Se han gestionado estas negociaciones por el interés del bien común o del propio, es decir, del partido?

Veremos lo que aguantan tantos pactos de papel sobre el sillón. Cuánto tiempo tardaremos en ver el reverso de todas estas fotos dándose la mano y sonrientes, en instantáneas de puñales clavados sobre la espalda del rival/amigo de turno.

El interés general se difumina frente al interés de un logotipo, de una siglas. No muy tarde tendremos la necesidad de recordar a los alcaldes y presidentes que la moral es un conjunto de normas, creencias, valores y costumbres que dirigen o guían la conducta de grupos de personas en la sociedad, y permite distinguir cuáles acciones son buenas y cuáles malas para un grupo social.

Imagen:  Brian Wertheim on Unsplash

Distopia

Una distopía​ o antiutopía es una sociedad ficticia indeseable en sí misma.​ Esta sociedad distópica suele ser introducida mediante una novela, ensayo, cómic, serie televisiva, videojuego o película.

Estamos viendo últimamente cómo la ficción se aproxima a la realidad. Muy pocos acertaron en cómo iba a ser el futuro. En aquellas películas de ciencia ficción en las que los coches volaban, otras galaxias se habitaban ante la masificación en la tierra, o vestíamos con uniformes “raros”, fueron tan sólo quizas el sueño de un guionista al que le falló su predicción. Sigue siendo una quimera. El cine y la televisión intentaron escribir una realidad futura sin mucho acierto.

Ahora, las series de televisión y algunas novelas nos están presentando escenarios que -por desgracia-, algunos poderosos quieren hacer verdad. La ficción cada vez está mas próxima a la realidad. “The Man in the high castle”, “El cuento de la criada”, “Altered Carbon”, “3%” o la última serie que he comenzado a ver “Years&Years” (brutal el episodio piloto, vamos a ver cómo continua), están alertando de esas sociedades indeseables que determinados poderes desean instaurar. Os recomiendo este estupendo post de Yorokobu al respecto.

Distopia post de @jgamago en #ReInventarse
Distopia por @jgamago en #ReInventarse

Miedo. Lo tenemos tan cerca que produce pavor. Si la ciencia ficción no acertó (ya veremos si llegamos a vivir para contar que “Blade Runner” fue la distopia del S.XX), cada vez estamos más cerca de constatar que alguna de estas series de televisión -que os recomiendo ver-, no inventaron un mundo construyendo hipótesis de dificil factura. Más bien fueron visionari@s catastrofistas de un mundo mucho peor.

Imagen: Blasting News

Talla y/o Tallaje

Busco en el diccionario de la RAE la palabra “talla” y en su 5ª entrada dice:

5.Importancia o valor intelectual o moral de una persona. Por ejemplo: “es un periodista de talla mundialmente reconocida” .

El impacto de nuestros políticos en la escena internacional es nula. No sirve que vayan a copiar formas de hacer de otros gobernantes a otros países como espejo de su impacto e influencia. No. Se acabaron los tiempos de aquellos políticos que fueron un referente a nivel mundial en aquel pequeño/gran paso de la dictadura a la democracia (40 años de sombras que aún siguen pesando en nuestra manera de hacer política). La talla política de muchos de los gobernantes que ahora llenan sus bocas de patriotismo se queda a la altura del tacón de un zapato de vestir de caballero (ni siquiera llega a uno de salón de mujer). La mayoría de ellos son cachorros socialmedia rodeados de community managers avispados pero sin conocimiento ni causa de lo que es la democracia.

Talla y/o Tallaje, post de @JgAmago en #ReInventarse
Talla y/o Tallaje, post de @jgamago en #ReInventarse

También navego por el diccionario en busca de otra palabra: “tallaje”. Y me cuentro:

1. m. En la fabricación de prendas de vestir, variedad de tallas.

La política española está configurada por diferentes tallajes políticos. Variedad de patrones (muchos de ellos copias descaradas de maestros de la alta costura política llevadas al pret a porter populista más chusco y barato). Diseños de fábrica. En serie. Más “Versace” (ruidosos, estridentes, coloridos, artificiosos). que “Armani” (sobrios, elegantes, definidos, directos, equilibrados). Se rodean de maniquíes cortados por el mismo patrón y vestidos con imitaciones de bazares y mercadillos con aires vintage. Más bien -diría yo-, acólitos vestidos de hiel y rabia.

Y mientras que la talla y el tallaje de nuestros políticos y futuros gobernantes acapara el escaparate nacional, copando cualquier otra prenda de exquisito trazo y factura, los compradores de ropa nos encontramos con tanto polyester, frente a la escasez del lino, que la temporada primavera/verano 2019 se prevé un auténtico calvario de calambres, picores y descargas eléctricas.

Imagen: Photo by Fancycrave on Unsplash