¡Te pillé! 🦠

Y mira que nos hemos estado escondiendo. Que no queríamos que nos vieras. Que te esquivábamos con cualquier disculpa y argumento. Que huíamos a cualquier tentación de distraernos y olvidarnos de que estás ahí, flotando, al acecho, alerta, en el aire… ¡¡Y nos pillaste!! Maldito virus.

Te pillé. Post de @JgAmago en #ReInventarseBlog
Imagen de CDC en Unsplash

Pero por suerte estamos bien. Ya llevamos una semana. Con síntomas leves, muy controlados y atendidos por el doctor Ortega (¡qué haríamos sin ti, Pepe!). Alerta. Tranquilos y preocupados a la vez porque eres traicionero, impredecible, cruel… ¡¡Y enfadados!!. Cabreados porque los que mandan están más preocupados de su culo que por la vida de aquellos que les elegimos para sentarse en su trona (¡No aprenderemos, no!). Todos están fallando. Todos. Da igual el color. Estamos en pelotas y sin nada que poder vestirnos.

Nos quedan la familia, los amigos/as, los compañeros/as de trabajo (gracias José Luis por tus mensajes diarios de preocupación y ánimo)… ¿Y si ellos gobernaran el país? No me queda duda de que lo harían infinitamente mejor.

¡A cuidarse tod@s!

Año de Nieves ☃…

Todos pusimos nuestro empeño en finalizar el 2020 de la mejor manera posible, para afrontar el 2021 con el pie derecho, las uvas bien tomadas y un sorbito de cava junto a los familiares o “allegados” que la legislación nos permitía. ¿Quién se iba a imaginar que los primeros 9 días del 2021 iban a ser un auténtico caos? Y entonces entramos en bucle: ¿Es el comienzo de otro “annus horribilis”? Vamos a pensar que no. Como toda tempestad, siempre hay coletazos pendientes del desastre, del caos, que sacuden con posterioridad al territorio devastado. El aumento alarmante de casos (generados por los movimientos de las navidades, y más que alguna “irresponsabilidad“), la toma del Capitolio por los seguidores de Trump (espectáculo bizarro y lamentable), y la borrasca Filomena han puesto del revés España, el mundo, el planeta… ¡¡Yo me bajo en la próxima… ¿Y usted?!!

Año de nieves post de @JgAmago en #ReinventarseBlog con imagen de Unsplash
Imagen de nikko macaspac en Unsplash

Cuando vimos a Araceli, la primera mujer vacunada contra el COVID en España, a todos se nos llenó la esperanza: ¡… mañana seré yo! Se empezó a ver “la luz” en el terrible pozo que está siendo el coronavirus. Tras los acontecimientos el 6 de enero en Washington D.C (qué ciudad tan impresionante, cuánta historia arraigada en sus cimientos), la comunidad entera se llevó las manos a la cabeza por la irresponsable palabrería de un abusador, impresentable, necio y patético botarate. Y lo curioso es que los voceros de turno empezaron a comparar situaciones vividas en España con la acontecida en el Capitolio durante esas horas. ¿Cuándo nos mereceremos dirigentes responsables, y no tahúres de “todo a 100”? Y en la calma de que todo comienza a ordenarse, llega Filomena y nos pone del revés. Eso sí, nos dejó la fastuosa belleza de una ciudad blanca, silenciosa, feliz… No tanto para los que sufrieron horas en sus coches atascados, o sin calefacción ni luz con la que templar las temperaturas de la borrasca.

Mañana es 11/01/01 ¿No es bonita la cifra? Yo apuesto a que sí. Y por ello vamos a coger fuerzas, respirar hondo, gritar ¡Towanda! o ¡Jumanji! y vamos a merecer un año mejor. Ya lo dicen los dichos populares: “Año de nieves, año de bienes” o “Con nieve en enero, no hay año austero” o “Buena es la nieve, que en su tiempo viene“.

Ajedrez

La reina ha jugado su partida. Ha lanzado su ofensiva protegida por sus torres y alfiles. Algun@s han caído. Otr@s siguen su estrategia. El tablero está carcomido por el tiempo. Enfermo y descolorido. El rey, abrumado por sus erróneos movimiento, comienza a enrocarse en el lado de su tablero. Ambos ponen las piezas a los pies de sus caballos. Y mientras tanto, los peones, caen como moscas abatidos por el cansancio, el enfado, la ignominia y el desdén. Son solo piezas de un juego en el que gana uno y pierden los demás.

Ajedrez post de @JgAmago en #ReinventarseBlog con imagen vía Unsplash.
Imagen de Ravi Kumar en Unsplash

Las casillas blancas son rojas. Las negras siguen manteniendo el color del luto. ¡Hoy han sido 135, ayer 117, mañana…! Da igual. El rey y la reina siguen su carrera hacia el jaque mate. Sólo importa eso. Ya lo dijo Bobby Fisher:

“El ajedrez es una guerra sobre un tablero. El objetivo es aplastar la mente del adversario”.

Bobby Fischer

Modo #Off

Este verano no va a ser igual. Como tampoco lo fue el final del invierno, o la primavera… ¡Ni lo será el otoño que viene! Ha sido, es y será un año raro en un mundo raro (como cantaba Chavela). Este es mi último post antes de iniciar unos días de descanso. No puedo decir que esté “cansado” como otros años, en los que el trabajo más los eventos me dejan agotado físicamente. No. Pero este año tod@s hemos sufrido y estamos arrastrando el agotamiento mental y anímico de la pandemia y el confinamiento. Y ahí lo vamos a llevar. Por que el que tengamos que bajar a la playa, ir al campo, o pasear por una ciudad buscando una sombra con la mascarilla, nos va a seguir recordando que no es normal. ¡Y afortunados por “poder”, que otras familias o personas, ni pueden! Que esta “nueva normalidad” (a la que ya le dediqué un post), es una anomalía de la nueva realidad. Y que, o sabemos vivir con ella, o volveremos a las cavernas. Parece ser que hay gente egoísta que no lo entiende. Arderán en el infierno y nos llevarán con ellos.

Modo Off post de @JgAmago en #ReinventarseBlog
Imagen de Macau Photo Agency en Unsplash

Cambiaremos de escenario. Pero no de obra de teatro, ni de película o serie de televisión. Seguiremos viviendo nuestra realidad mientras seguimos siendo espectadores con horror, preocupación (y un rayo de esperanza), a que el virus no acabe con nosotros, sino nosotros con él. Volveremos a las calles. Si. Pero como el que vuelve a comer dulce tras la “operación bikini“: con gusto supremo, pero con una pizca de remordimiento.

¡Feliz Verano a tod@s! 😉

Etiquetas

Hasta el boom de las redes sociales, las etiquetas las hemos identificado con el precio o la identidad de un producto. Desde hace unos años, no podemos vivir sin ellas. Todo lleva una etiqueta, un hashtag, una tag… ¡Llámalo como quieras! Es una manera más para pertenecer, situarse, colocarse, participar, incluirse en esta sociedad hiperconectada. No hay movimiento, actividad, manifestación, protesta, denuncia, agradecimiento, saludo, despedida, conversación o insulto…, sin su etiqueta.

Etiquetas post de @JgAmago en #ReInventarseblog
Imagen de Helena Hertz en Unsplash

A esta era “post-covid” la estamos etiquetando como “la nueva normalidad”. Que de por sí es un error. Algo normal no puede ser nuevo. Lo “normal” es aquello que se toma como norma o regla social, es decir, aquello que es regular y ordinario para todos. Lo “nuevo” es algo recién hecho o fabricado, algo que se percibe o se experimenta por primera vez. No es normal que vayamos por la calle con mascarilla. Eso es nuevo. Ni lo asumiremos como “normalidad” por que, cuando se encuentre la vacuna, volveremos a lo realmente “normal” en sociedades occidentales: ir sin mascarilla.

Y que conste que me gusta el nombre. Es muy marketiniano. Y desde luego, suena mucho mejor “Decreto Ley de la Nueva Normalidad” que no quizás el nombre que debería llevar “Decreto Ley del Distancimiento Social“, que eso si que es nuevo para una sociedad como la latina, pero en ningún caso, nada normal.