Distopia

Una distopía​ o antiutopía es una sociedad ficticia indeseable en sí misma.​ Esta sociedad distópica suele ser introducida mediante una novela, ensayo, cómic, serie televisiva, videojuego o película.

Estamos viendo últimamente cómo la ficción se aproxima a la realidad. Muy pocos acertaron en cómo iba a ser el futuro. En aquellas películas de ciencia ficción en las que los coches volaban, otras galaxias se habitaban ante la masificación en la tierra, o vestíamos con uniformes “raros”, fueron tan sólo quizas el sueño de un guionista al que le falló su predicción. Sigue siendo una quimera. El cine y la televisión intentaron escribir una realidad futura sin mucho acierto.

Ahora, las series de televisión y algunas novelas nos están presentando escenarios que -por desgracia-, algunos poderosos quieren hacer verdad. La ficción cada vez está mas próxima a la realidad. “The Man in the high castle”, “El cuento de la criada”, “Altered Carbon”, “3%” o la última serie que he comenzado a ver “Years&Years” (brutal el episodio piloto, vamos a ver cómo continua), están alertando de esas sociedades indeseables que determinados poderes desean instaurar. Os recomiendo este estupendo post de Yorokobu al respecto.

Distopia post de @jgamago en #ReInventarse
Distopia por @jgamago en #ReInventarse

Miedo. Lo tenemos tan cerca que produce pavor. Si la ciencia ficción no acertó (ya veremos si llegamos a vivir para contar que “Blade Runner” fue la distopia del S.XX), cada vez estamos más cerca de constatar que alguna de estas series de televisión -que os recomiendo ver-, no inventaron un mundo construyendo hipótesis de dificil factura. Más bien fueron visionari@s catastrofistas de un mundo mucho peor.

Imagen: Blasting News

Mi barrio de los sábados

Los sábados por la mañana mi marido y yo tenemos un hábito “confesable”: ver mientras desayunamos los nuevos capítulos de Sesame Street (Barrio Sésamo). Y no es por retrotaernos a tiempos mejores, más inocentes y con menos responsabilidades. No. Es por seguir aprendiendo a cómo aprender, a cómo se enseña, se forma, se entretiene y se educa en otras latitudes. Cada capítulo (esta semana con Lucy Liu como co-protagonista), es una auténtica delicia, además de echarnos unas risas con Cookie Monster, Elmo, Ernie & Bernie o Rosita… ¿Sabeís de quién os hablo, verdad? 😜

Mi barrio de los sábado post de @JgAmago en #ReInventarse
Imagen de @j.m.navarro Os invito a seguir su perfil de IG https://www.instagram.com/j.m.navarro/

Mientras que en la “piel de toro” seguimos acuestas con lo de religión sí, religión no, en otros países se enseña a los niños a elegir, identificar, conocer, trasladar, potenciar, descubrir habilidades y aptitudes (que no actitudes), a través de la Inteligencia Emocional, la experiencia, la práctica, la tangibilidad de lo real. Sí. Existen las princesas. Pero pueden vestir de sneakers en lugar de ir con taconazos de cristales Swarovski.  Lo importante es que TÚ decides quién, cómo y de qué manera puedes ser.

Espaldas vencidas por el peso de los libros. Horas de tareas en casa sin objeto ni objetivo. Profesores cansados de un sistema afín a la política, no a la educación. Fracaso, hartazgo, desidia. Futuro incierto.

Y en un nuestro país… ¡¡Que sigan apostando por MasterChef Jr.!! Mientras que lo ganen los chicos en lugar de las chicas… ¡Ya presumiremos de modernos! 😴

La vida en serie/o

Tengo una pequeña y “confesable” adicción : las series de TV (véanse en la “caja tonta”, en el iPad o a través de cualquier pantalla de un tamaño mayor que un movil). Son mi momento de evasión y encuentro con otras realidades que, ficticias o no, me impulsan a pensar, a escribir, a reflexionar… ¡E incluso a no pensar y a desconectar!

La vida en serie/o post de @JgAmago en el blog #ReInventarse

Photo by Constellate on Unsplash

Ayer por ejemplo, tras una estupenda siesta (el sábado por la mañana trabajé de 9 a 14 horas), me cogí el mando del Fire TV y me enchufé un capítulo de la última temporada de “OITNB”, terminé la estupenda y adictiva primera temporada de “The Bodyguard” y también vi el segundo capítulo de la maravillosa y exquisita “Los Romanoffs”. No contento con casi 4 horas de inmersión en historias tan diferentes y peculiares, me puse a ver la película “Bird Box (A Ciegas)” en Netflix. Y por la noche, después de cenar, nuestra dosis diaria de “Big Band Theory” para terminar con un capítulo de “Weeds”.

Historias para desconectar. Mundos para conectar. Relatos para inspirar. Ficciones para desmotivar. En esas horas me alejé de mi cotidianidad (nada aburrida, por cierto, muy “intensa y enriquecedora”), para sumergirme (como en ese estupendo capítulo de “Black Mirror” titulado “USS Callister”), en una falsa verdad, en una realidad construida a medida de las cientos de páginas que configuran el argumento de historias con las que vivir, soñar… ¡O dormir!