Contrastes

Han pasado casi 40 años de esta foto.

Contrastes by @jgamago en #Reinventarse

Como si de la serie “The Leftovers” se tratara algun@s habían “ascendido”, habían desaparecido. No estaban. ¿Quienes fueron? Las mujeres.

Hoy, algunos años más tarde, en una democracia sólida, pero a la vez muy frágil, el Presidente más joven de la historia española hace que las mujeres ocupen el lugar que en políticas les faltaba por habitar. ¿Y los demás círculos de poder?

Contrastes by @jgamago en #Reinventarse

Han pasado muchos años. Pero hasta unos días, algunos se empeñaban en mantener el espíritu de los 70 (o algunos años más atrás) 😉

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Dulce pájaro de juventud

Este fue (y es), el título de una película de Richard Brooks con Paul Newman, del año 1962 en la que el esplédido Newman (en la película Chance Wayne), regresa a su ciudad natal, fracasado, como gigolo de una actriz aún más fracasada, y que busca el amor de una antigua novia que áun reside en el pueblo. ¡Cuánto ha pasado y que reciente está la ficción! Solo que en este caso, la realidad lo supera.

Políticos hundidos en 24 horas, que se amarraban para salvar su pellejo a un madero que navegaba por las turbias aguas de la corrupción, quemado por el sol del hartazgo. Pudo sobrevivir, pero el madero pesaba tanto, que un olvidado emergió de las profundidades para  acelerar su naufragio mientras los suyos, desolados e impávidos, observaban impasibles como se hundía en las aguas que él mismo fue estancando.

No, Twitter no tiene la culpa. Twitter es la disculpa para hacer unas risas de esta situación tan compleja, dificil, asfixiante y triste que estamos viviendo.

Dulce pájaro de juventud by @JgAmago con ilustración de @j.m.navarro en #ReInventarse

Ilustración: José Navarro

 

Rutina

Es el cáncer de la vida. Es esa sombra que nos acecha, y que cada vez se engrandece a nuestro paso por las horas, los días, las semanas, los meses… Como la nube de tormenta que se convierte en tifón. Lo arrasa todo. Lo convierte en plano. Es la destrucción máxima de las expectativas vitales y profesionales de una persona.

Rutina by @JgAmago en  #ReInventarse

Salgamos de la rutina que marcan los relojes: el del despertador, el del movil, el de la oficina, el del control de fichaje… Y hagamos pequeñas locuras cada día para pasar de la rUtina al esplendor de activar la rEtina y… ¡¡vivir!!

Imagen y video aquí

Amen!

Ayer me invitaron a una Primera Comunión. Me apetecía mucho ir, porque es el hijo de  una de mis mejores amigas y compañeras, y porque el joven en cuestión es uno de esos niños que te enamora con su dulzura, su inteligencia, su humildad… ¡Y es guapo de narices! Por respeto al celebrante, decidí quedarme durante toda la ceremonia. Una iglesia nueva, magnífica, muy moderna pero acogedora… Y un oficiante joven, pero muy aburrido. ¿Qué impresión les habrá quedado a esos niños y niñas de 5 a 8 años, previos a su futura celebración de la Comunión, ante semejante y tedioso oficio de una hora y quince minutos? No me extraña que los jóvenes salgan disparados del entorno de la Iglesia en cuanto sus padres pierden en poder de acompañarles al oficio de los domingos o la catequesis.

Amen by @jgamago en #ReInventarse - Imagen de Elisabeth Ohlson

La última vez que tuve oportunidad de presenciar una misa, -antes de esta Comunión- fue en un funeral. Y tan pronto el sacerdote salío y habló… ¡Me marché! Lo primero que hizo fue regañarnos porque los oyentes que estaban en primera fila, los familiares directos de la persona fallecida en cuerpo presente, rotos por el dolor, estaban sentados, y no se le ocurrió otra cosa que soltar un “señores, a ver si sabemos dónde estamos que hay que levantarse”. Empatía cero.

Que a la Iglesia católica le falta “engage”, nadie lo duda. Que necesitan una mano de chapa y pintura, un baño de marketing solidario, una patina de cercanía, proximidad y humildad… ¡Clama al cielo y a los santos! Vivimos otra realidad tan distante de su universo, que corren paralelos con el riesgo -para unos- de que nunca nisiquiera lleguen a colisionar

Acuerdos y Desacuerdos

Que el tiempo nos come la vida, es una máxima que no voy a descubrir a nadie. Que no haya tenido ni un minuto para actualizar este blog desde el pasado 23 de abril, confirma las semanas de locura que llevo a mis espaldas. Parece ser que el sol despunta sobre el horizonte y pinta (eso espero), un poco más de tranquilidad.

Y entre líos y más líos este año he pasado “de puntillas” por Eurovisión (no pude ver/celebrar la Gran Final en directo por motivos de trabajo). Eso no quita para estar a la última de las canciones, los rankings, apuestas, favoritos, menos favoritos y sus cuitas. ¿El resultado? Merecido -aunque no perdonaré a los eurofans que se cargaran en la primera semifinal a Bélgica-, y el previsto. Una vez más existe esa diferencia entre la ley de los elegidos y el deseo del pueblo (en este caso el público que votaba). ¿Qué punto de conexión tiene el jurado con el pueblo? ¿Son los jueces árbitros imparciales de la realidad? ¿Es el pueblo/público capaz de dejarse llevar por sus emociones y ser objetivo con sus decisiones? La realidad política está en la calle. Las decisiones de los poderosos colisionan con las necesidades del pueblo. El votante habla. El político grita. Al final hay un entente cordiale, pero mientras que ambos no simbioticen en un match casi perfecto, la realidad de la calle crujirá en los techos de las instituciones públicas como los forjados de madera de un caserón abandonado.

Acuerdos y Desacuerdos by @JgAmago en #Reinventarse

El show debe continuar. Israel se prepara. El resto tirita. Europa ya no es Europa. El mundo pide a gritos una realidad tan global, tan integradora, tan potente como Eurovision. ¡Larga vida!