• Que sigan rabiando, que nosotr@s seguiremos brillando

    Y la rescato por su inteligencia y ubicuidad, tras el ataque feroz que el pasado 6 de julio, un columnista de un conocido periódico de tirada nacional, escupió (a eso no se le puede denominar ni escritura), contra el colectivo LGTBI+ tras la Manifestación Estatal del Orgullo 2026. Seguro que sabéis de quién estoy hablando, pero es que no voy ni a regalarle visitas compartiendo el enlace de esa vomitona de odio, ni a él ni al periódico que lo publicó.

    Las entidades que trabajan por los derechos de las personas LGTBI+ han denunciado la publicación y pedido su retirada, así como la retractación por parte del periódico que las publicó. Eso es un DISCURSO de ODIO. Eso es un DELITO de ODIO. Pero seguimos esperando a que el Congreso de los Diputados apruebe ese Pacto de Estado contra los discursos de odio que, capitaneado por la FELGTBI+ y otras 30 entidades sociales, llevamos peleando más de dos años entre despachos. ¡Es necesario YA!

    Todas y todos sabemos que esa columna de opinión es una provocación. Es el argumento que un periodista denostado hasta por sus propios, escribe para resurgir de las llamas de su propio infierno. No sabe hacer otra cosa: insultar y provocar. Cae tan bajo siempre que nunca ha conseguido despegar hacia el éxito que ha soñado. Expulsado de radios y televisiones, diarios, agrupaciones políticas (de la izquierda a la extrema derecha), su odio le impide razonar, dialogar, conversar, construir, participar… ¡Basura con lazo periodístico!

    Y en su derecho de escribir, el derecho a responder, a opinar y a defender que, por encima de sus mentiras e insultos, están nuestras realidades. Que el ORGULLO es nuestro sentimiento de satisfacción por los logros alcanzados, nuestro amor y autoestima y nuestro sentimiento de pertenencia a una comunidad en la que, millones de personas, clama en las calles sin insultos, pacíficamente, respetando las realidades de los/as/es otros/as/es.

    Una comunidad que grita, jalea, festeja y celebra la DIVERSIDAD, sin fisuras. Sin diferencias. Sin intolerancia. Sin fanatismos. Y así lo haremos cada día, cada mes, cada año. En las casas, en las calles, en las empresas, en los medios de comunicación, en las redes sociales… En la vida.

    Así que, FJL, siga RABIANDO, que nosotros/as/es seguiremos BRILLANDO.

    NOTA: Gracias Annia por tus palabras.

  • 364 días por delante

    Pues ayer, un año más, participamos en la Manifestación Estatal del Orgullo LGTBI+ de Madrid, el evento más multitudinario, reivindicativo y festivo de todas las celebraciones del Pride nacional. Ahora empezará la guerra de cifras, pero estuvimos mucha, mucha gente con mucho calor (climatológico y humano)

    Ahora comienza la cuenta atrás para el siguiente Orgullo. Los relojes no se paran. Las personas no volvemos al armario (por desgracia, algunas sí). Las calles siguen tomadas por las reclamaciones que desde los colectivos venimos reclamando y que se resumen en IGUALDAD y DERECHOS.

    A veces da la sensación de que España lo tiene casi todo hecho en materia LGTBI+, pero basta mirar un poco más de cerca para ver que aún quedan caminos por recorrer.

    • La escuela sigue siendo un lugar donde muchos jóvenes no se sienten seguros;
    • Los discursos de odio han ganado espacio y ruido;
    • Las personas trans y no binarias continúan enfrentándose a barreras que no deberían existir.
    • Además, según dónde vivas, tus derechos pueden estar más o menos protegidos, y eso no debería pasar en un país que presume de diversidad.

    No, señora/señoro, no. No tenemos los mismos derechos, ni participamos en la igualdad que usted abraza. No.

    Las asignaturas pendientes no son abstractas: tienen que ver con la vida diaria, con sentirse acompañado, respetado y libre. Y ese es el horizonte que aún debemos conquistar juntos.

  • Cuando ser visibles es un acto de valentía colectiva

    Hoy, más que nunca, el Orgullo es un recordatorio de que nuestros derechos no son negociables. Frente a los recortes, los discursos de odio y el aumento de agresiones, las personas LGTBI+ en España seguimos levantándonos con dignidad, con memoria y con una fuerza que nace de la comunidad.

    🏳️‍🌈 Somos quienes no aceptan volver atrás.

    🏳️‍🌈 Somos quienes saben que cada derecho conquistado costó vidas, luchas y generaciones enteras que se negaron a ser silenciadas.

    🏳️‍🌈Somos quienes entienden que la igualdad no es una bandera: es una garantía democrática.

    En un país donde el odio intenta hacerse hueco, responder con visibilidad, con orgullo y con cuidado mutuo es un acto político. Es decir: no nos vais a borrar.

    Hoy celebramos lo que somos, pero también defendemos lo que nunca dejaremos de ser: una comunidad diversa, resistente y profundamente humana. Porque el Orgullo no es una fiesta. Es una promesa.

    Seguiremos aquí. Seguiremos juntas. Seguiremos orgullosas.

  • TU derecho a SER

    Quiero compartir con vosotros/as el discurso de apertura que hice con motivo del I Congreso Estatal de Personas con Discapacidad LGTBI «Diversidades Sexuales, Diversidades Humanas: Tu derecho a ser» que celebramos los pasados 18 y 19 de junio en Madrid. Y lo quiero compartirlo porque aún sigo en la nube de lo que viví, experimenté, conocí y descubrí, después de casi 20 años de trabajar sobre este tema, en las más de 100 personas, 45 panelistas e invitados que por allí pasaron.

  • GePeTo, el amigo/a y confidente

    Ayer, de regreso a casa tras acercarnos a la Feria del Libro de Madrid, conecté con la conversación que mantenía un joven con una amiga por teléfono. Como ahora todos llevamos auriculares para conversar, o los más impresentables, ponen el auricular en abierto para que todas y todos escuchemos sus llamadas, pues la discreción brilla por su ausencia.

    La conversación giraba entorno a la duda que este chico le planteaba a su interlocutora: hacía tres meses que lo había dejado con una chica, y ahora empezaba a tontear con otra. Nada extraño ni fuera de lo común. ¡Pero ahora viene lo mejor!

    De repente el chico le dice a la amiga que estaba al teléfono: ¡Tia, estoy hecho un lío así que, como no me podía dormir, le pregunté a Chat GPT si debía continuar o no con esta chica o que fuera un rollo más! Claro, ahí fue donde me explotó la cabeza. ¡¡Le preguntó a una IA sobre su vida amorosa!! Pues, así fue. No pude seguir con la oreja en la actividad conversacional porque nuestro paso era más ágil que el del chico y teníamos prisa por llegar a casa.

    El artículo concluye con algo evidente: nos invita a reflexionar sobre las necesidades emocionales no cubiertas de nuestros jóvenes y sobre la importancia de estar presentes—realmente presentes— en sus vidas digitales y analógicas.

    Ahora bien, ¿tienen sus progenitores tiempo?