Anoche vimos en SkyShowtime una de las películas más premiada de la pasada edición de los Oscars: «Hamnet», dirigida por Chloe Zhao y con la inmensa Jessie Buckley como Agnes, y el siempre impecable Paul Mescal como Shakespeare. Mención especial para la siempre exquisita banda sonora de Max Richter.
No quise investigar mucho sobre la película, desde su estrenó hasta que la vimos ayer, porque sabía que la iba a ver. La gran expectación creada por los premios, nominaciones y el boca a boca, tengoq que decir que me ha dejado un poco «templado». Cierto que es una gran película en su factura e interpretación, pero me esperaba más. Más Shakespeare y menos Agnes, quizás. Igual, de haber sido al revés, habría sido otra película costumbrista de la Inglaterra Isabelina, y no el filme que buscaba y quería su directora.
El caso es que cada vez intento aislarme del «ruido» ante un acontecimiento cinematográfico, televisivo, literario o viajero. Me gusta ir con el lienzo en blanco (o casi), a la espera de que se dibuje en él impresiones que dejen poso y pasen revista positiva en su devenir.
Ahora, por ejemplo, el «hype» sobre «La Bola Negra» la película de «Los Javis». Pues si, tengo muchas, muchas ganas de verla, pero no quiero ver, leer, oír o conocer nada sobre ella. Cuando llegue a verla, crearé mi propio juicio y revisaré mi expectativa.
Volviendo a «Hamnet», quizás a Agnes le pasa lo mismo cuando acude a «The Globe» y ve esa primera representación de «Hamlet» en el escenario. De la indignación, pasa al deslumbramiento. Cada uno/a tenemos una mirada.
«Cuando cambiamos la forma de mirar las cosas, las cosas que miramos cambian. No es lo que miras lo que importa, es lo que ves»
Anónimo




