La Suma de Todo (s)

Un año más. No, no te confundas, no hemos vuelto atrás. No estamos en el umbral de las doce campanadas. Es marzo, día 6. Me refiero a que mañana cumpliré un año más. 55. Un año que da mucho juego para memes y chascarrillos. Un año redondo. De los que me gustan.

El año terminó muy mal. Comenzó muy triste. Aún sigo rellenando los vacíos. Pero la vida continúa y estoy feliz porque lo contamos, lo celebraremos, recibiremos muchas llamadas, mensajes, notificaciones de todas esas personas que me han ido acompañando en estos 54+1. A pesar de la pérdida, soy muy feliz. Rodeado de mi familia, de mi marido (que también cumple años el mismo día), de mis amigos/as (mi segunda familia), mis compañeros/as, muchos conocidos/as… Tengo que dar las gracias por mantener esta estabilidad, la salud (¡con mis achaques, eh!), ganas de hacer muchas cosas, de vivir (si nos dejan), y de continuar aprendiendo cada día. En mi «chepa» se colocan, como piezas del Tetris, tantas experiencias, recuerdos y vivencias, que se empujan unas a otras para seguir dejando sitio para las que vendrán.

«Cumplir años es un regalo. No lo desprecies quejándote por tus canas»

Anónimo

El martes iré a la peluquería. 😉

Entre los dedos…

Hoy me he levantado tarareando una canción de ABBA. La edad no perdona, lo sé, y quizás si hoy pregunto a mis sobrinos que si les suena el nombre de este grupo, me dirán que soy un «abuelo». ¡Como mucho les sonará de haber visto con sus padres la película «Mamma Mía» en Netflix! El caso es que mientras preparaba el desayuno su tema «Slipping through my fingers» (que en castellano se tituló «Se me está escapando…») ponía la banda sonora al amanecer de este domingo. Hagamos historia: esta canción fue compuesta en el año 1981 y fue dedicada a Linda, la hija de Bjorn, y como se estaba perdiendo su infancia entre tantas giras, conciertos, grabaciones, entrevistas, etc. Fue la última canción que ABBA grabó en castellano, y se incluyó en (desde mi punto de vista), su mejor y último disco: «The Visitors». La letra la podéis leer (en español y en inglés), aquí.

Hoy cumple años Hannah. Nuestra niña, nuestra princesita, y cada día más… ¡nuestra señorita! Y cada vez que tenemos la suerte de achucharla, de verla, de compartir con ella el tiempo… ¡Tenemos esa sensación de que se nos «escapa entre los dedos», y cómo se está convirtiendo en toda una mujer! Desde pequeña, hemos tenido devoción por ella. Inteligente, tímida, curiosa, creativa, original, vivaz, divertida, arriesgada, emprendedora, sensible… ¡Fran siempre ha dicho que Hannah llegará a ser una nueva «Lady Gaga», porque su creatividad no tiene límites! Nos encantaba ver como construía con sus piezas de Lego barrios, entornos con lo que soñar… O cómo jugaba con sus Barbies y desarrollaba historias (siempre muy diversas, todo sea dicho). O cómo tocaba el piano y compuso su primera canción… O cómo creó su canal de Youtube con videos geniales. ¡¡Y tantas cosas más!! Hannah nos decoró su habitación, en la visita a NYC que hicimos tras nuestra boda, y la convirtió en el paraíso gayfriendly con el que ella nos quiso agasajar. Ella fue nuestra madrina de bodas. Desde el momento «0» tuvimos claro que si alguien tenía que acompañarnos hasta el «altar», era ella (el momento está recogido en la foto destacada de este post). Y ese día, los dos nos agarramos muy fuerte a sus dedos.

El genial ilustrador Quino, dijo:

«Tal vez algún día dejen a los jóvenes inventar su propia juventud»

Quino (1932-2020)

Hoy es su cumpleaños. Y Hannah reinventa su día a día. Sigue construyendo su juventud. Desde primera hora el chat de la pandilla está «on fire«. Cuando Hannah se despierte, comprobará lo mucho que sus «tías y tíos» la queremos. ¡Feliz cumpleaños, princesa! ¡Ganas de verte y achucharte para que no te escapes entre los dedos!

54

Entre Málaga y Malagón. A un paso de «ser mayor» y abandonar la madurez. Un poco más y, en este momento tan complicado, casi me quedo con una opción menos: la de optar a la vacuna de Astrazaneca 😉 Dentro de 365 días pasaremos a engrosar las filas de un nuevo rango en las encuestas: «mayores de 55″… Pero en mi caso es tan sólo una cuestión de número, no de actitud. Mientras tanto… ¡Vivamos los 54!

A pesar de que a veces, los números pesan, estoy muy a gusto. Se lo que quiero. Y también se lo que no quiero. Otra cosa es saber decir NO. Eso ya cuesta más. Y tras pasar el miedo y la incertidumbre a cómo iba a reaccionar mi organismo ante el COVID, podemos decir que otra prueba superada y que no, tampoco lo quiero (por si acaso).

Hoy también es el cumpleaños de mi marido. Esta cifra mágica, la del 7 de marzo, fue parte del pegamento que va camino de los 18 años juntos. Él es un poco más joven. Aunque siempre es y será mi «abuelo» 😂 ¿Vamos a por los 55?