Palabras y Significados

Ayer me invitaron a dar una charla sobre un concepto en el que he estado trabajando durante algún tiempo, y que no todo el mundo conoce. La «Inspiración Porno». Concepto que proviene del término inglés «inspirational porn» y que también podría traducirse como porno inspiracional. El próximo 20 de noviembre vuelvo a repetirla en un Congreso en Valdepeñas. En resumidas cuentas, hablamos de inspiración porno cuando se cosifica a un colectivo en detrimento del otro. En este caso, es cuando se hace mención a que las personas con discapacidad somos «superhéroes» por hacer lo que hacemos, sin mirar a que las barreras ante las que se encuentran las personas con discapacidad vienen impuestas por la sociedad «sin discapacidad», que nos miran bajo el prisma de un falso parche de bondad o superioridad moral. En resumen: se dice que una persona es inspiradora sólo por el hecho de tener una discapacidad, y no por las muchas cualidades, virtudes y habilidades que pueda tener.

Cuando presenté a la coordinadora de la jornada el título de la ponencia, la aparición de la palabra «porno», hizo que saltaran todas las alarmas. Amablemente me pidieron que si podía avanzar un poco el contenido de la charla para «tranquilizar» a los asistentes inscritos que se habían «preocupado» al ver el nombre de mi charla. ¡Por supuesto, dije! Y les facilité una explicación de porqué este concepto, y de qué iba a hablar. Grata respuesta por parte de los asistentes tras los 40 minutos de conferencia.

Tenemos miedo de las palabras. Cuando conocemos un término, lo asignamos con un significado y con él nos quedamos y configuramos, visualizamos, estructuramos nuestra idea preconcebida sobre dicho concepto. Y nos cuesta abrirnos a otras posibles interpretaciones que éste pueda significar. Nos olvidamos de la semántica. Hay que explicar el significado contextual de la palabra o expresión. No vale una definición o explicación genérica que no se ajuste al sentido del texto.

Quizás deberíamos perder el miedo a ver sin entender. A leer sin explicar. A comprender sin interpretar el significado de las cosas.

Vergüenza/Tristeza

¡Vaya dos momentos que hemos vivido este fin de semana! Situaciones que me generan tristeza, y vergüenza. Vergüenza por lo acontecido la noche del viernes, más de 25.000 jóvenes se concentran en un macho botellón en la explanada de la UCM, en Ciudad Universitaria de Madrid. No sé que trataban de demostrar. Si pretendían hacerse valer, sacar su orgullo, su rebeldía…, tras este acto, han dejado clara su posición: IRRESPONSABILIDAD. Ya se que estos 25.000 no representan a otros cientos de miles (que llenaron Twitter y otras redes sociales de rechazo, repulsa y cabro), pero han mostrado sus cartas. Cuando hay que estar, no saben ni dónde estar.

Tristeza me genera el acto del sábado en Chueca, en el que un grupo de neonazis acamparon a sus anchas sembrando el miedo, el desconcierto, la incredulidad por el barrio insignia de las libertades, la diversidad y la tolerancia. El miedo frente a la razón. La persecución frente a la libertad (eso que tanto pregonan «sus socios»). Acoso, terror frente al #loveislove. España es uno de los países en los que han repuntado los delitos de odio (Barcelona, Madrid entre las principales ciudades).

No vamos hacia una revolución. Caminamos hacia una involución. Vergüenza y tristeza. Si. Mucha.

Luca

Huele a verano. Y parece ser que, este estío, vamos a poder olerlo mejor (con sus buenos y sus malos aromas), ya que no estaremos obligados a llevar mascarilla mientras que estemos al aire libre. ¡No sé como acabará esto, pero creo que son buenas -pero tempranas-, noticias!

Ayer vimos «Luca» la nueva MARAVILLOSA película de animación de Pixar para Disney, una exquisita joya que rezuma verano, sal, agua, sol, calor, pantalones cortos, sangría, pescadito frito y mar. Una estupenda película que habla de diversidad, de diferencia, de inclusión, de amistad, de minorías, de todo eso que no soportan los de verde (imagino que les prohibirán a sus hijos verla, porque desde el momento «0» la película respira diferencia). Bueno, quizás les dejarán disfrutarla con la perorata final de que «¡veis hij@s, son unos monstruos!». Y se quedarán tan panchos.

Películas como esta (o como su anterior joyita «Soul»), deberían de ser asignatura obligatoria en los centros de educación primaria (y secundaria), para poner en común con los alumnos y alumnas la diversidad de la sociedad. Porque ¿Quién de nosotros es lo suficientemente «normal» como para decir qué se considera «normal»?

El Mejor Regalo 🌈

No hay mejor regalo que te quieran por lo que tú eres. Pero más allá de que te gusten o no los deportes, estudiar, llevar el pelo de color azul, vestir a lo Harajuku Girl o como un EMO… Lo más importante en esta vida, y más en la infancia y adolescencia, es que te quieran, que te acepten por tu orientación sexual. Ayer, en la visita diaria a mi madre, me la encontré llorando a moco tendido mientras veía la repetición de un talent show. Cuando por fin paró de llorar (la pobre hasta hipaba del disgusto que tenía), me pudo contar el motivo: había salido una chica que, cuando le dijo a su madre que le gustaban las chicas, ésta la echó de casa. Hacía ya 5 años de esta situación y ahora, la chica, se presentaba a este talent con una canción escrita para su madre y, acompañada de su novia, intentaba que la aceptara y poder volver a verla.

Imagen gracias a Unsplash

Yo le dije a mi madre que era muy habitual este tipo de historias. Que por desgracia no fueron situaciones del pasado, de su generación (o incluso de la mía, solo que en mi caso yo no tuve ese problema), si no que lamentablemente, aún en pleno S.XXI, nos encontramos con desafortunados casos de homofobia, de odio, de falta de comprensión y de asumir esa realidad: SOMOS LO QUE SOMOS.

Y por ello, el mejor regalo es que nos quieran. Sin «puntos ni comas». Y me acordé de esta maravillosa campaña de Doritos México que os invito a ver en este enlace: ver aquí

Y a los que no sepan, quieran, entiendan que somos lo que somos, deberían reflexionar sobre esta frase de Rafael Vidac que dice:

«Aceptar es hacer las paces con tu realidad»

Diversas e Iguales

Las mujeres mueven el mundo. No hay duda. Bueno, algunos aún sí. A pesar de vivir en un planeta que rezuma machismo por los poros de mares, océanos y casquetes polares, somos, existimos, estamos gracias a las mujeres. Entonces ¿Por qué esa desigualdad?

Diversas e Iguales post de @JgAmago en #ReInventarse
Imagen de Miguel Bruna en Unsplash

Les cuesta vivir en igualdad porque se empeñan en seguir construyendo un mundo sin inteligencia. A golpe de instinto. Ordeno y mando frente al cambio de perspectiva en el que la diversidad conlleva el futuro de una sociedad más justa y equilibrada para tod@s. Más lógica y coherente. Más social. Avanzar requiere IGUALDAD.

Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.

Rosa Luxemburgo