Héroes no tan “super”

Ayer fui con mi sobrino al cine a ver “Shazam” (él ya había visto “Avengers Endgame”, me lleva ventaja). 132 minutos de tedioso y manido entretenimiento. A él no le pareció tan mal. Se lo pasó bien. Objetivo cumplido, pues.

Mientras volvíamos a casa en un Uber (el cine estaba fuera del centro de Madrid y nos dió pereza volver en transporte público), reflexionábamos sobre los mensajes que la película nos había dejado. Superación, familia, el bien y el mal, compañerismo, inocencia, amistad… Todo un catálogo de actitudes y aptitudes que podrían servir de modelo a estas generaciones futuras, facilitándoles determinados valores positivos a la hora de remar y sacar adelante a la sociedad que les espera.

Héroes no tan "super" post de @JgAmago en #ReInventarse

Photo by TK Hammonds on Unsplash

Muchos superhéroes se encuentra con sus superpoderes. Los reciben sin esfuerzo. Llegan, se somatizan con su cuerpo y su persona, y algunos optan por seguir el camino bueno (salvar al mundo), mientras que otros se posicionan en el lado oscuro (destruir al mundo). Y ese nulo esfuerzo es lo que no me gusta de determinados héroes de cómic: veni, vedi, vicci.

La vida es mucho más que ponerse una capa o un traje ceñido (el de “Shazam” es bastante ridículo, por cierto), y lanzarse al vacío. Sin red. Gandhi dijo que: “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”. Quizás algunos superhéroes no deban ser ni tan “super” ni tan “héroes”.

Mi barrio de los sábados

Los sábados por la mañana mi marido y yo tenemos un hábito “confesable”: ver mientras desayunamos los nuevos capítulos de Sesame Street (Barrio Sésamo). Y no es por retrotaernos a tiempos mejores, más inocentes y con menos responsabilidades. No. Es por seguir aprendiendo a cómo aprender, a cómo se enseña, se forma, se entretiene y se educa en otras latitudes. Cada capítulo (esta semana con Lucy Liu como co-protagonista), es una auténtica delicia, además de echarnos unas risas con Cookie Monster, Elmo, Ernie & Bernie o Rosita… ¿Sabeís de quién os hablo, verdad? 😜

Mi barrio de los sábado post de @JgAmago en #ReInventarse
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Mientras que en la “piel de toro” seguimos acuestas con lo de religión sí, religión no, en otros países se enseña a los niños a elegir, identificar, conocer, trasladar, potenciar, descubrir habilidades y aptitudes (que no actitudes), a través de la Inteligencia Emocional, la experiencia, la práctica, la tangibilidad de lo real. Sí. Existen las princesas. Pero pueden vestir de sneakers en lugar de ir con taconazos de cristales Swarovski.  Lo importante es que TÚ decides quién, cómo y de qué manera puedes ser.

Espaldas vencidas por el peso de los libros. Horas de tareas en casa sin objeto ni objetivo. Profesores cansados de un sistema afín a la política, no a la educación. Fracaso, hartazgo, desidia. Futuro incierto.

Y en un nuestro país… ¡¡Que sigan apostando por MasterChef Jr.!! Mientras que lo ganen los chicos en lugar de las chicas… ¡Ya presumiremos de modernos! 😴

La soledad era eso…

Cuando nos hacemos mayores, pensamos que la soledad no existe, porque vivimos del recuerdo acompañado de nuestra más efervecente madurez. Ahora bien… ¿Qué será de nosotros y de nuestra soledad? Quizás haya que “cambiar las baterías”, porque probablemente la soledad será… esto.

Cambio de pilas.jpg

Te invito a ver este maravilloso cortometraje: Changing Batteries v/ RZ100Arte