• Tareas

    Me considero una persona muy organizada (a veces, «obsesiva» con el orden) y a la que no le gusta tener cosas pendientes. Cierto que siempre las hay, pero serían acciones o tareas que no requieren una necesidad, sino más bien, un capricho.

    Últimamente mi «planner» de trabajo se desborda. Mi «correos electrónicos sin leer» me abruman (mejor dicho, los tengo leídos todos, pero están pendientes de responder, archivar o planificar), y esos avisos y marcas en mi e-Mail profesional, me generan cierta angustia.

    Qué decir de «cosas de la casa», como planificar las reformas de este verano, seguir buscando alguien que me ayude a limpiar la casa u ordenar el altillo, que tiene cachivaches mil para reciclar, donar o tirar. ejor, lo dejamos, y listo. Anulo ese lóbulo cerebral directamente, o me vuelvo tarumba.

    Leo en un blog de estos de citas «inspiracionales» esta frase y me quedo más tranquilo:

    «La tarea que tienes por delante, nunca será mayor que la que te respalda»

    Anónimo

  • Adolescencia

    No hay otra cosa de la que hablar (en el panorama de las series de televisión). Y estaría bien que, en lugar de dar titulares a Trump, Putin u otros mandatarios que están jugando al ajedrez con las negras y las blancas al tiempo, en espera del «jaque mate» al mundo, «Adolescencia», la serie de Netflix, ocupara las portadas en los diarios y noticias globales, más allá de las secciones de entretenimiento.

    4 horas. Nada más. No es necesario ni segundas temporadas, ni ree-bots, ni spin-offsSolo 4 capítulos. Uno para plantear la situación. Otro para conocer el entorno. Un tercero para entrar en la psicología de Jamie. El cuarto para sufrir con la pena de un padre (madre y hermana), por haber fallado… ¿O no?

    Fin de la serie.

    Más allá de la preocupante «irrealidad» -cada vez calando más en el universo masculino, de los «Incels», más allá de si el sistema educativo está acabado, agotado, exhausto para dar respuestas a las nuevas generaciones, más allá de si hay que empoderar a «príncipes tiranos» o «monstruos imberbes», más allá de si la culpa está en los móviles o en las redes sociales. Lejos de todas esas realidades que sabemos, pero que no aplicamos, «Adolescencia» es una llamada al orden para parar, reflexionar y empezar de cero.

    Mardy Grothe, psicólogo y escritor americano, dijo:

    «La adolescencia es una especie de esclavitud hábilmente disfrazada de libertad»

    Mardy Grothe (1942 – actualidad)

  • Lluvia

    Ya tenemos una edad en la que, a veces, se nos escapa alcanzar con nuestra memoria a todos esos recovecos, vivencias, experiencias y momentos que hemos vivido. Quizás porque tenemos entrenado el cerebro para rescatar las situaciones más próximas y referentes (las tareas pendientes, las cosas del trabajo, etc), y aparcar recuerdos en la última planta de nuestro garaje particular, en plazas a las que luz tarda en llegar.

    No recuerdo tanta lluvia en Madrid. No. Quizás en otros tiempos tuvimos esta situación climatológica tan adversa para unas situaciones, pero tan beneficiosa para la ciudad: menos contaminación, reservas de agua, ciudad más limpia, etc.

    Y además, tanto desajuste: llueve en el centro y sur de la Península, y en el norte, lugar de referencia del tiempo inestable, luce el sol y temperaturas de 18 o 19 grados.

    Quizás el tiempo no sea más que el reflejo de esta inestabilidad que estamos viviendo. Tormentas, huracanes, riadas… El sol brilla por su ausencia. Y si sale, otra borrasca se apresura a taparlo.

    Suzy Kassen, escritora y poetisa dijo:

    La vida no es diferente al clima. No solo es impredecible, sino que nos muestra una nueva perspectiva del mundo todos los días.

    Suzy Kassem (1975-Actualidad)

  • Nelson y sus amigos

    Los que somos fans de «Los Simpsons» tenemos un especial cariño por Nelson, el abusón infeliz de los estudiantes del colegio de primaria de Springfield. Su carcajada vacía y estruendosa, es el grito de auxilio de un niño que, criado en el desarraigo y la pobreza, busca desesperadamente llamar la atención.

    Siempre va acompañado de sus inseparables y fieles matones que, en manada, atemorizan con sus bromas y sus fechorías a los más débiles del pueblo. ¡Abran paso!

    Pero Nelson, en el fondo, está solo. Es un niño infeliz. Su amenaza es su miedo. También sufre, llora, se enamora de Lisa, se convierte en un niño bueno cuando alguien le muestra cariño… Se deja querer y quiere. El cazador, cazado.

    El escritor y filósofo Eric Hoffer dijo:

    «La gente que muerde la mano que los alimenta, normalmente lame la bota de los que le patean»

    Eric Hoffer (1902-1983)

  • Hierve

    Anoche vimos la precuela de la serie británica «Boiling Point», filme del mismo título («Hierve» en español), que podemos ver en Movistar+ (la película, también). «The Bear», «Boiling Point» o la serie documental sobre Daviz Muñoz «UniverXo Daviz», forman la«trinidad culinaria» actual en las pantallas y nos reflejan la otra versión del momento dulce, salado o picante, de disfrutar de una buena cena (con, o sin estrellas Michelín).

    La película, rodada con ritmo frenético, en plano secuencia, expone una realidad tangente y tangible a la sociedad que vivimos: la tensión, el ritmo, la exigencia, la salud mental, la exposición, la opinión y el conflicto entre vida personal y vida profesional, que merodean el entorno laboral de muchas personas.

    Vivimos en un constante apagar fuegos, o la comida se quema; en personalizar los menús, porque la experiencia, se paga; en presentar bien el plato, o en Instagram te machacan con un review negativo… Mientras, en la «cocina del infierno», hoy no hay pato, ni anguila…, pero tenemos cerdo o rape.

    El chef Thomas Keller , primer chef americano en conseguir las 3 Estrellas Michelín dijo,

    «No se trata de perfección, se trata de la satisfacción de haberse esforzado»

    Thomas Keller