Propósitos

Ayer fuimos a dar una vuelta por el Barrio de Salamanca. A asomarnos a las rebajas y aprovechar algunas compras que teníamos que hacer. Como siempre que la climatología lo permite, bajamos andando hasta casa. Al llegar al cruce del Paseo del Prado con la Avenida de la Reina Cristina (o sea, frente a la estación del AVE, en Atocha), una pareja de jóvenes que caminaban abrazados, se pararon junto a nosotros a esperar a que el semáforo se abriera. Entonces él se separo de su chica y le dijo: «Se muy bien lo que quiero en la vida. Pero ahora no tengo ganas para empezar a lograrlo». Le dio un beso, y volvieron a abrazarse. El semáforo se abrió y continuamos la marcha. Esta declaración de principios me pareció tan honesta, y a la vez tan cruda, que bajaba por el Paseo de las Delicias dándole vueltas a su significado.

A pesar de la juventud de esta pareja, me parece fantástico que, ante el panorama tan complicado que las generaciones presentes y futuras tienen en la sociedad, haya personas que tengan las cosas tan claras. Ahora bien ¿Por qué retrasar el propósito? ¿Por qué esperar cuando -quizás, debería ser ahora? ¿Y si el mañana no llega? ¿Y si se presenta, y se configura en contra de tus propósitos del ayer y te cambian la foto del futuro que diseñaste?

Volviendo al comentario de este chico, puedo entender que su sentencia expresa ese deseo de querer vivir el hoy, porque sabe que trabajar para el mañana, «lo que quiero en la vida», implicaría muchas horas de estudio, de trabajo, de dedicación, de tiempo que restar a ese paseo/cine/cena/fin de semana con su novia. Pero por otro lado, me viene el ramalazo generacional trasmitido por mis padres de «siembra ahora, que ya recogerás». Y en mi mochila personal, esto me ha funcionado. Pero quizás no sea la maleta que los jóvenes desean preparar para viajar a ese apasionante, pero difícil destino que es, mañana.

El Mañana (dentro de cinco años)

Ayer al mediodía, terminé de leer el magnífico libro de Rubén Serrano «No estamos tan bien», y por la tarde, tras ver una tristísima película en Netflix, comencé el libro de Guillem Recolons titulado «Si no aportas, no importas». Nada más comenzarlo, me encontré con esta cita:

Me interesa el futuro, es donde voy a pasar el resto de mi vida

Woody Allen

Y posteriormente Guillem nos hace la siguiente pregunta: ¿Dónde quieres estar dentro de cinco años? Dejé el libro y me puse a pensar en ello…

El mañana (dentro de cinco años) post de @JgAmago con imagen de @unsplash
Imagen de Drew Beamer en Unsplash

Dentro de cinco años quiero estar… CON SALUD. Achaques tendremos (ya los tengo, pero son llevaderos), pero con salud podemos hacer todas esas cosas que nos gustan (o que podemos), a pesar de los momentos de bajón físico.

Dentro de cinco años quiero estar… FELIZ. La felicidad es un puzzle que se compone de pequeñas/grandes piezas como la familia, la pareja, los amigos, los compañeros/as de trabajo, las ilusiones, los retos, los proyectos, la autonomía económica, los sueños, los deseos… ¡Los caprichos! Y si el coronavirus nos siguen pasando de perfil, no dudo que podremos seguir disfrutando de una nueva felicidad.

Dentro de cinco años quiero estar… TRABAJANDO y disfrutando de los madrugones y horas extra que le dedico a hacer lo que me gusta (soy un privilegiado, lo se). Y que ese trabajo nos siga facilitando pequeños/grandes caprichos como viajar (algo que echo en falta más que nada desde el pasado estado de alerta).

Igual pido mucho. Igual no hay un mañana. Porque el futuro se trunca en segundos.

Lo único que sabemos del futuro es que será diferente. Pero ante esta perspectiva de cambio, de evolución y de no saber qué va a pasar (y ahora estamos en ese momento crucial para rediseñar un futuro), destaco la frase de Fernando Savater que dijo:

«Si no somos corresponsables del pasado, tampoco tendremos derecho a reclamarnos legítimos propietarios del futuro»

Fernando Savater

Volver…

A tener que incidir en lo mismo. A concienciar sobre lo básico. A mostrar las otras realidades. A valorar la diversidad. A hacer realidad un mundo mejor. Si. Volver. Volveremos, insistiremos, nos encabezonaremos, no nos cansaremos de decir que #elfuturoempiezahoy y que si seguimos perdiento el tiempo, el paso no nos acompañará en hacer de este mundo, un espacio más igualitario. Más para tod@s.

Volver by @jgamago en #Reinventarse

Mira el video #elfuturoempiezahoy aquí.

La soledad era eso…

Cuando nos hacemos mayores, pensamos que la soledad no existe, porque vivimos del recuerdo acompañado de nuestra más efervecente madurez. Ahora bien… ¿Qué será de nosotros y de nuestra soledad? Quizás haya que «cambiar las baterías», porque probablemente la soledad será… esto.

Cambio de pilas.jpg

Te invito a ver este maravilloso cortometraje: Changing Batteries v/ RZ100Arte