Vuelta al Cole

Pues si, parece que fue ayer. El tiempo pasa volando, estés o no ocupado. Madrugues o trasnoches. Trabajes o disfrutes de tus vacaciones. Las hojas del calendario se caen como manzanas cuando están maduras. Han pasado 50 días desde que escribí el último post antes de comenzar las vacaciones… ¡Y ni me he enterado! Lo único que se ha dado notable cuenta, ha sido el extracto de las tarjetas de crédito… ¡Uf! Pero como diría mi abuela: ¡Sarna con gusto, no pica!

Despertador, desayuno, ducha, mochila con la fruta y el almuerzo, son los imprescindibles de cada mañana. Reencuentro con los compañeros. Amigos que algunos se van, pero la mayoría vuelven. Correos electrónicos, TEAMS, llamadas… El flujo que no cesa. Los más pequeños de la casa miran con recelo al mes de septiembre. ¡La vuelta al cole! La cara y la cruz en formato para todos los públicos. Las calles retoman su actividad. El mundo despierta al suave letargo del verano. Todo se mueve más deprisa.

Ahora debemos encontrar el tiempo para leer, para hacer deporte, para escribir, para ver series, para ir de excursión, para quedar con los amigos y la familia. Lo que durante estos 50 días ha sido primario, pasa a ser secundario. Tan sólo espero que estos actores de segunda fila, que apenas se asoman y tienen relevancia en la trama de la acción, puedan ocupar un primer plano y brillar como estrellas entre el firmamento del trabajo.

¡Feliz y dulce vuelta al cole!

De Madriz Al Zielo

Madrid me da vida. Madrid me agota. Madrid me fascina. Madrid me desilusiona. Madrid me emociona. Madrid me hastía. Madrid me cabrea. Madrid me conmueve. Madrid me ilusiona. Madrid me da rabia. Madrid me esperanza. Madrid me desespera. Madrid es chula. Madrid es chulesca… Madriz, Madriz, Madriz…

De Madriz Al Zielo post de @jgamago en #ReInventarse
Imagen de Carlos Zurita en Unsplash

Por estas razones, y algunas más que se quedan en el tintero, Madrid me genera, en estos momentos, sentimientos encontrados. Aquí he nacido, aquí vivo, tengo mis raíces y a la mitad de mi familia, a la mayoría de mis amigos/as, mi trabajo, mis compañeros/as, mi hogar… Mi vida… Pero cuando ruge la furia de los colores, cuando se desata la falta de compenetración de un Madrid frente al otro Madrid, Madrid me mata.

Aquellos/as que ahora se sienten dolidos, humillados y denostados, tan sólo les pediría que esta ciudad ha sido, es y será un lugar en el que TOD@S nos hemos familiarizado, con aquello que cantaba Sabina: “Lo bueno es llegar con la boina y la maleta de cartón, y a los cinco minutos ser de Madrid”. Sólo les pediría calma, empatía. Entonces, cuando todos volvamos a ser Madrid, podremos volver a entonar con orgullo, alguna de estas estrofas, de canciones que nos convierten en Madriz:

Maldita ciudad, no es tu mejor momento, y aún estás hermosa.

He de confesarte que te eché de menos.

Agarro la guitarra y canto para ti.

Que bueno estar en casa.

Vuelvo a Madrid”

“Vuelvo a Madrid” de Ismael Serrano

O esta otra que dice:

¿Cuántas veces he pensado ya en dejar este lugar hostil?

Pero como en los libros de mi infancia

siempre elijo la página que me devuelve al mismo lugar”.

“El Cielo de Madrid” de Deluxe

A cubierto

El agujero de la capa de Ozono nos dice que debemos evitar la exposición prolongada bajo el sol. Las constantes emisiones de carbono en las ciudades nos aconsejan salir al campo y respirar. Los vertidos en los ríos y en el mar nos invitan a sumergirnos con traje de neopreno y bien protegida la vista. Las piscinas también tiene su aquello, no te creas. El campo se agota por culpa de la deforestación, la capa de Ozono y la emisión de carbono… ¡¿Es que la única solución es encerrarse en el “cocoon” de nuestras casas?! No. No nos olvidemos de la aluminosis. Creo que la solución está en ir siempre… ¡a cubierto!

Instalación en Governor Island, Manhattan, NYC

Sonrisas van, sonrisas vienen…

Hubo un tiempo, en el que daban ganas de recoger el petate y salir corriendo. Tiempos en los que la sonrisa decidió sacar a pasear su mueca en busca de mejores lugares en los que recabar. Tiempos grises, de mentes obtusas, corazones enfermos y espíritus endemoniados. Ahora, parece, que la magia de la ILUSION asoma tímidamente por la esquina. Ya se están encargando otros de que vuelva a rodar su maleta en busca de otra esquina mejor. payaso ambulante by Jorge Villa Bolaño Imagen de Jorge Villa Bolaños