Revisaba ayer sábado mis contenidos guardados en Feedly y rescaté un post de septiembre de 2024 que se titulaba «¿Son útiles los Recuerdos en la era de la Inteligencia Artificial? de Carmen Vallejo. Más allá de los ejemplos con los que la autora ilustra su post, es muy interesante la mirada hacia la emoción y emociones frente a la sistematización y automatización de los recuerdos que nos pueden generar herramientas como Open AI, GemInA o Perplexity.
Justo el pasado miércoles, quedaba con «la pandilla teatrera» para ir a ver al Centro Dramático Nacional la obra «La Patética» y, menos mal, porque a punto estuvimos de hacer un «sinpa» y revender las entradas. No nos apetecía nada. Y digo «menos mal» porque la obra nos maravilló y nos propició muchas de esas emociones a la que la autora se refiere.
En el previo a la obra, tomando un frapé, empezaron a salir recuerdos de viajes y fotos, de cortes de pelo imposibles, de maquillajes ochenteros… ¡Y tiramos de recuerdos! Fotos en papel rescatadas que pasaron por WhatsApp al llegar a casa y que, una vez más, constataban que, como dijo la poeta chilena Gabriela Mistral:
«Recordar un buen momento es sentirse feliz de nuevo”
Gabriela Mistral (1889-1957)
La IA nos acompaña para facilitarnos la vida. Mucho. Pero no debemos olvidarnos que sumar sin calculadora, hacer una regla de tres para descubrir un porcentaje, o enfrentarnos a la página en blanco para escribir un informe, nos permite rescatar de la memoria aquello que hemos aprendido, sin la IA.


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