CODA

Anoche vimos «CODA», la película que ha se ha llevado los principales premios y que desbancó a la gran favorita (y mi favorita, todo hay que decirlo), «El Poder del Perro». Y es perfectamente comprensible. «CODA» es… ¡¡MARAVILLOSA!! Sin artificios, sin efectos especiales, sin estridencias, sin dramas, sin estructuras complejas ni guiones enrevesados. No. «CODA» es como la vida misma.

No se qué pensaran al respecto la comunidad de personas sordas, pero creo que «CODA» marca un antes y un después en la visibilización y toma de conciencia sobre la discapacidad auditiva. Y eso ya es de «Oscar». En «CODA» conocemos a una familia de pescadores humilde, en el que el padre, la madre y el hermano mayor son sordos, y la hija pequeña es oyente. Ella es el nexo de conexión con la realidad que les rodea: la crisis del sector, la comunidad, las amistades, los retos, el sexo, el amor, el instituto… Y sobre esa premisa levanta una estructura argumental que huye del victimismo, que te lleva de la risa a la emoción, a la rabia, a la alegría y a la tristeza, como fluyen y silban los signos en el aire cuando sus manos hablan por ellos. Activismo positivo.

Victor Hugo dijo:

¡Qué importa la sordera del oído, cuando la mente escucha. La única sordera verdadera, la sordera incurable, es la de la mente!

Victor Hugo, 1845

Frida

Ayer por la tarde, fuimos a ver la exposición sobre la vida y obra de Frida Khalo que se puede visitar en el Teatro Instante de Madrid. Podéis reservar entradas aquí. Si bien, podrían haber arriesgado un poco más, y meter elementos de realidad virtual, realidad aumentada y experiencias, tengo que decir que me ha gustado. Lástima que al final la «exposición» virtual de su obra se desdibuje con imágenes pixeladas y borrosas. Eso debería de mejorar.

Soy un gran admirador de la obra de la creadora mexicana, y su turbulenta vida con Diego. Y una de las grandes bazas de la exposición es que te sumerge en el talento, la creatividad, la originalidad, el tesón, el esfuerzo, el ímpetu y el coraje de una mujer dolida de cuerpo, alma y corazón, exultante y poderosa en un tiempo gris y complicado. Y lo consigue en apenas 40 minutos.

En un mundo de hombres, el surrealismo toma en ella la máxima expresión de la gratitud, de la vida, del color.

«Todo puede tener belleza, aún lo más horrible»

Frida Khalo

En una vida humillada por su amor, el amor lo ocupa todo.

«Enamórate de ti, de la vida, y luego de quien quieras»

Frida Khalo

En una lucha constante por ser, ella fue su mejor obra.

«Soy mi propia musa. Soy la persona que mejor conozco. Soy la persona que quiero mejorar»

Frida Khalo

Viva la vida, Frida Khalo.

Modelos

Esta semana, más allá del momento Ayuso vs Casado, (ante el que reconozco, preparé un cubo de palomitas y me dispuse a disfrutar cual capítulo de «House Of Cards»), afortunadamente se han generado otras informaciones que han pasado «casi» desapercibidas. Desde la «No Guerra» de Rusia/Ucrania/UE/USA, al terrible suceso del joven que mató a su familia en Elche. Cada uno/a destaca entre sus preferencias, aquellas informaciones que significan alto para él o para ella. En mi caso, siempre destaco aquellas que revelan un cambio positivo en la sociedad.

Bajo ese prisma del cambio, esta semana supimos que la marca de ropa interior Victoria´s Secret, en un alarde de reflejar la diversidad, ha lanzado una campaña en la que las top models dejaban paso a «mujeres reales.» Destacando la presencia de la joven Sofía Jirau, mujer con síndrome de Down.

Leía también un interesante post en The Orange Market sobre «El greenwashing y otros riesgos de un mal uso de la RSC», y conocía el concepto del «purplewashing» que se define como:

Es un término que hace referencia a la variedad de estrategias dirigidas a la promoción de instituciones, países, personas, productos o empresas, que apelan a su compromiso con la igualdad de género y el feminismo para lograr la aceptación social por medio de la instrumentalización de los derechos de las mujeres.

The Orange Market 01/02/2022

Lavado de cara, mejora de la reputación o estrategia para acallar las últimas denuncias de algunas modelos que llegaron a reconocer que les obligaban a alimentarse sólo de líquidos en los días previos al mediático desfile, la marca ha justificado este cambio comentando que «… “Necesitábamos dejar de prestar atención a lo que querían los hombres y, en cambio, girar en torno a lo que quieren las mujeres.” E imagino que estarán revisando con lupa de aumento, el impacto de este giro de su estrategia comercial.

Lo interesante (o lo importante en mi caso), es que se están visibilizando otras realidades y que, como dijo el psicólogo y escrito Walter Riso:

«La gente perfecta no es real y la gente real no es perfecta. Disfrutemos de nuestra maravillosa imperfección.»

Walter Riso

And Just Like That!

¡Uf, madre mía! Más de 3 semanas sin escribir. Trabajo, trabajo, trabajo… Pero ya estamos en la recta final de otro año «raruno» que ya se acaba. Un año marcado por las «olas«. Las de los tsunamis del COVID que ahora vuelve a lanzarnos su encrespada marea y a cebarse en contagios. Una ola que nos invita a quedarnos en nuestras casa; nos atemoriza en estos tiempos de encuentros; nos invita a desencontrarnos, a ser precavidos, y a no bajar la guardia. And Just Like That!

El viernes por fin pudimos empezar a ver el reebot de la icónica serie de HBO «Sex In The City», que ahora se titula «… And Just Like That!«, que se podría traducir como «Y así como así…». Las maravillosas y exquisitas temporadas de «Sexo en Nueva York» hablaban del despertar, de la vida, de los retos, de los sueños, del sexo, del crecimiento profesional y personal, de la madurez… Ahora la serie se centra en las pérdidas. En el que las cosas pasan. Llegan. Se materializan. Se van. ¡Ya tenemos una edad!

A pesar de las durísimas críticas que está teniendo la serie, tengo que decir que me ha gustado mucho el primer capítulo. Porque ahora, Carrie, Miranda y Charlotte son como son. Con sus arrugas, con su pelo canoso, con su kilitos de más… Por supuesto que mantienen el esplendor de una exquisita producción en la que ellas van siempre impecables, e imposibles de acceder -por parte de la mayoría de la humanidad- a esos outfits, pero es parte de la magia, de la ficción, de la fantasía, del sueño de la serie.

Navidad. Año Nuevo. Volver a empezar. Ya se que es muy deprimente el tener que estar pensando que la muerte nos ronda (y más a partir de estas edades, y con el puñetero COVID persiguiéndonos sin tregua), pero… ¿Estamos preparados para ese momento? ¿Estamos preparados para decir, «… and Just Like That!?»

¡Felices Fiestas y que el próximo 2022 venga cargado de todas esas cosas que al 2021 se le han olvidado! 🎄

Cambio

Muchos aún no lo tienen claro. Ni siquiera asimilado. Empezando por nuestros líderes que siguen con la mirada puesta en el pasado, aferrándose a él como naufrago del Titanic, a enfrentarse a la pura realidad de que nada debería ser como antes. Nada. Pero no está siendo así. Ni lo será. Y este país, que se aferra al turismo y al sol como herramienta para la reconstrucción, se pone la venda ante otras certezas como la investigación, las energías renovables o el talento.

Harari, en su libro «21 lecciones para el S.XXI» escribe:

«Muchos pedagogos expertos indican que las escuelas deberían enseñar «las cuatros ces»: pensamiento crítico, comunicación, colaboración y creatividad. (…) Lo más importante de todo será la capacidad de habérselas con el cambio, de aprender nuevas cosas y de mantener el equilibrio mental en las situaciones con las que no estemos familiarizados». Para estar a la altura del 2050, necesitaremos no solo inventar nuevas ideas y productos: sobre todo necesitaremos REINVENTARNOS una y otra vez.»

Yuval Noal Harari. «21 lecciones para el S.XXI. Ed. Debate. Página 288.
Cambio post de @JgAmago con imágenes de Pexels
Foto de Alexas Fotos en Pexels

Quizás, pues, sólo deberíamos hablar de una «gran C»: la del CAMBIO. Una palabra que implica revolución, evolución, futuro, invención, investigación, FUTURO. Pero muchos siguen con miradas de corto alcance. Ya lo dijo Sócrates y seguimos sin hacerle caso:

«El secreto del cambio es enfocar toda tu energía, no en la lucha contra lo viejo, sino en la construcción de lo nuevo»

Sócrates (470-390 a.d.C)